El líder tóxico: cómo identificarlo y qué hacer si tu jefe es así

Todos nos hemos encontrado alguna vez con algún directivo que se comporta de esta manera, aunque realmente donde abundan es en la capa de gestión interna de las compañías. Déjame que haga un resumen de sus principales características:

Señales de un líder tóxico

  1. Todo es personal. Si le discutes una decisión, se ofende. Si le ofreces una mejor solución, su orgullo le impide reconocerla; y si eligen la propuesta de otro, por muchos argumentos que tenga, es un ataque a su persona.
  2. No pide permiso, ni tampoco perdón. Hace las cosas por sus santos cojones aún no teniendo autoridad para hacerlo. Y si, por lo que sea, alguien intenta hacerle ver que no podía hacer esto, en lugar de disculparse y dar marcha atrás, consolida su posición y amplía su lista de enemigos (vuelta al punto 1).
  3. Un campo de batalla. Cualquier decisión, en lugar de tomarse por el bien de la empresa, es una jugada táctica para ampliar su poder en la misma. Da igual que lleve a la empresa al abismo: mientras su equipo se amplíe o su capacidad de decidir sea mayor, es la decisión que va a llevar a término. Si alguien con más rango intenta frenarle, siempre buscará otro enemigo que justifique la decisión y, de todos modos (ver punto 2), ya lo ha hecho sin pedir permiso a nadie y son hechos consumados.
  4. Controlador compulsivo. Por mucho que ya hayamos hablado de la microgestión, como ese virus que convierte las mejores empresas en un cementerio donde toda la proactividad e iniciativa de los empleados muere porque el jefe de turno no sabe qué están haciendo ni el tiempo que se tarda en hacerlo, y no puede gestionar las tareas, por lo que intenta gestionar el tiempo hasta el minuto. Este líder intenta tener a todo el personal, esté a su cargo o no, haciendo micro-cosas que él haya ordenado antes que dejarles que organicen su tiempo para conseguir objetivos más amplios.
  5. Todo el crédito positivo es suyo. Todo lo negativo es de los demás (generalmente, sea o no así, por no haber seguido sus instrucciones).
  6. Tiene que estar en todo. Todo lo que suceda en la empresa ha de pasar por él. Tiene que controlar la comunicación y las asignaciones, con cero iniciativa al resto. Se molesta muchísimo si algo sale adelante sin su conocimiento (tenga o no que ver con su departamento).
  7. Si lo que le dices no cuadra con su pensamiento, le estás engañando. Sea una descripción técnica, una evaluación de costes o un consejo bienintencionado. La respuesta puede ser ignorarlo, discutirlo o incluso ofenderse (ver punto 1).

Cómo afecta según tu posición jerárquica

Tratar con una persona así se hace bastante complicado, y el daño varía según dónde estés en el organigrama:

Si estás por debajo de él

Hará valer sus derechos para minimizarte y eliminar cualquier privilegio, acceso o prerrogativa que tuvieses, dejándolo todo en sus mandos y teniendo que pedirle permiso para cualquier cosa. No entienden de delegaciones ni de iniciativa.

No conviene enfrentarse a ellos si oficialmente dependes de este tipo de personas: lo único que conseguirás es fama de conflictivo y tu utilidad para la empresa será cuestionada en cada ocasión. Si no tienes forma de hacer llegar tu situación a instancias superiores, solo te queda agachar la cabeza y tragar con la situación.

Si estás al lado de él

Si no tienes dependencia de esta persona, pero te afecta de alguna manera sus decisiones y puedes interferir en sus planes, ten cuidado: jugar al Risk en la oficina es su placer secreto favorito. Intentará cambiar el organigrama (siempre sin pedir permiso, claro) para obtener todo el control, y si te opones intentará hacerlo de manera que conquiste poco a poco cualquier ámbito de responsabilidad que podríais compartir.

Trabajar en equipo no es lo suyo, a no ser que sea su propio equipo, al que controla con mano de hierro y del que, haciéndolo operar al 110% el 110% del tiempo (el énfasis es intencionado), extrae gloria y reconocimiento ante sus superiores.

Si estás por encima de él

Si estás por encima de este falso líder, por favor, abre bien los ojos: si estás recibiendo señales por varias partes, tenlas en cuenta. Nadie se queda callado al principio, pero cuando un líder tóxico toma el control de sus superiores, ya no tiene techo que romper y secuestrará toda la empresa en pos de su agenda particular.

Los tres desenlaces posibles

Los posibles desenlaces de tener un perfil de este tipo en la empresa son los siguientes (los he vivido todos, así que sé de lo que estoy hablando):

  1. Que sea descubierto a tiempo y la empresa tenga el criterio suficiente para deshacer todo el mal que ha provocado y le arrincone o termine por prescindir de él. Esto pasa poco.
  2. Que él mismo vea que sus acciones llevan a la empresa a una catástrofe inminente y salte del barco cual rata cobarde, para ser reclutado por otra empresa ingenua que se crea las referencias que ofrece.
  3. Que la empresa no tome cartas en el asunto y termine naufragando al seguir una ruta marcada por alguien sin el conocimiento ni el interés de que prevalezca la empresa. Problemas financieros, de equipo y de producto que no podrán ser solucionados y terminarán en una quiebra o una venta ruinosa.

Conclusión

En resumen: si tu jefe es así, vete preparando el currículum y buscando otro sitio donde desarrollar tu trabajo. Esa empresa está condenada y todavía no lo sabe. Y si eres empresario, recuerda que tratar con gente así es parte del oficio; la diferencia entre el malnacido de calle y el que lleva corbata es solo el sueldo.

Y como bonus… Os dejo un video de alguien que sabe más que yo:

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