Empiezo a escribir este post antes de terminar de cocinar la cena de nochevieja, probablemente termine de escribirlo el año que viene (chiste malo), pero no quería dejar de agradeceros a los que os habéis pasado por aquí, buscando alguna solución a algún problema técnico, o por aburrimiento, que a veces google también nos termina llevando a estos sitios porque sí. Pero lo dicho, prefiero no hacer un resumen del 2025 en el blog, aunque no ha sido un año demasiado malo (salvo que veas la IA como una amenaza a tu puesto de trabajo) pero seguro que el 2026 es un año mejor.

Me gustaría que este año que entra nos viésemos libres para opinar, no solo para quejarnos de lo que nos digan que tenemos que quejarnos. Que pensemos de manera crítica todo lo que vamos a discutir, que pensemos en que los amigos y la familia no está contra nosotros por ser del atleti, rojo o facha y que seguro que estos posicionamientos no les hacen mejores o peores personas.
Os deseo un año en el que podáis realizaros como personas, que hagáis, aunque sea un par de horas al día, lo que os guste, lo que os realice, y que lo que piensen los demás sea eso, una opinión más que poder tener en cuenta, o no, a la hora de seguir haciendo lo que nos gusta.
Yo he descubierto este año una herramienta maravillosa, como la IA, y se que tarde o temprano se nos va a cerrar el grifo y tendremos que empezar a pagar por ella lo que realmente cuesta (y no es poco), pero mientras pueda probarla y disfrutar de este exoesqueleto que se me ha proporcionado sin yo pedirlo, intentaré crear más cosas nuevas e interesantes.
Y, ante todo, recordad que las circunstancias son las que son, que no merece la pena preocuparse por lo que no podemos cambiar y que por mal que estén las cosas somos nosotros los que dejamos que nos afecten de una manera o de otra. Seamos un poco más estoicos, un poco más resilientes y, si, al final la actitud no cambia los problemas, pero si que cambia la forma en que los afrontamos.
Disfrutad de vuestros seres queridos mientras los tengáis a mano e intentad no hacer el cuñado en las cenas familiares, que si, que ya sabemos que esto es una dictadura y no hay quien soporte esto de los impuestos, pero calladitos disfrutaréis más de la cena y luego ya encontraréis quien os haga ver la realidad de otra manera.
En fin. Feliz 2026 y que, al menos, sea un poquito mejor que 2025 o, por lo menos, que nos lo tomemos de mejor manera.