Telefónica de nuevo

El CRM del infierno

Como ya os he contado en anteriores entradas, he tenido mis más y mis menos con telefónica movistar desde que decidí comprarme el iPhone (y antes, pero menos), el caso es que tras un buen rato de conversación (no se como definir algo en que yo no hablo, solo espero y alguien termina diciendo algo al otro lado del teléfono) con el teléfono de atención de telefónica me veo en la imperiosa necesidad de escribir algo.
Además, visto lo visto en el blog de E.Dans, puede que incluso alguien de telefónica lo lea y me traten como un ser humano.

El caso es que como os comenté aqui, los de telefónica me cobraron una pasta por una penalización que no me correspondía, además, me llevó mucho tiempo hacer que lo corrigieran y me devolvieran el dinero (que finalmente lo hicieron), pero no podía quedar ahí la cosa, no.

Al comprar el iPhone y activar su servicio de tarifa plana 25, se hizo innecesario mantener el servicio de datos que tenía para cuando usaba el anterior movil como modem, 15 euros que me daban derecho a 250Mb de tráfico de internet con el pomposo nombre de «Compromiso Navegación y correo PDA», por lo que solicité en la tienda que me lo anularan (lo solicité la primera vez que compré el movil y cuando volví para que me subsanaran el error de la penalización). El caso es que en la factura del mes pasado seguía apareciendo ese concepto, pero yo lo achaqué a que hubo un periodo en el que estuvo desactivada la tarifa plana del iPhone y las conexiones usaban ese módulo de datos… No pasa nada.

Pero en la factura de este mes veo con estupor como se me cobran de nuevo los 15 euros (sin anotar ningún consumo para este servicio)… Mal rollo, llamada al canto.

Lo primero, felicitar a los que han instalado el nuevo sistema de reconocimiento de voz que, si actuas como un autómata, te redirige al operador correcto, o incluso te da la solución… Pero yo tenía que hablar con alguien, así que me salté esa parte y llegamos al operador que, tras pedirme los datos (incluso el CIF de la empresa) y explicarle el caso -dos veces, que la primera no debió saberle a nada- me indica que me va a pasar con quien me puede gestionar la baja… Y me pasa con ¡el servicio comercial!, esperando eso si sus buenos 20 minutos (deberían estar en la hora del bocata).

Hablar con un comercial de telefónica para dar una baja es un ejercicio muy parecido a ducharse en las prisiones de antes… Ya puedes apretar el culo, porque a la mínima te han colado algo que no deseas… La conversación era algo así:

Yo: que no necesito ese servicio y quiero darlo de baja
El: como es buen cliente, le hacemos un 50% de descuento el primer año
Yo: pero que no lo quiero, que me de de baja
El: pero así puede usar internet con otro terminal
Yo: si me he comprado el iPhone y pago un pastón por la tarifa plana, ¿para qué voy a querer eso?, que me de de baja
El: Se lo podemos pasar a otra de sus líneas
Yo: La mía es la única que usa datos y le digo que me de de baja
El: Mire que se va a arrepentir (esto no es literal, pero es que dejé de atender)
Yo: Que me de de baja
El: No se preocupe, ahora se lo tramitamos

Albricias, en este momento ya creí que el comercial se había hablandado… pero siguió hablando.

El: ¿tiene teléfono de telefónica?…
Yo: pueeeeee si (con la boca pequeña, que ya me olía a chamusquina)
El: ¿le han informado de la oferta del ADSL xjbcwuvbjcb (sustituir por sus palabros comerciales)?
Yo: …. ¡¡!! ¿¿?? (esto son segundos intentando procesar que carajo hacía yo hablando del ADSL con un extraño, con lo que me había advertido mi mamá de evitar estas situaciones)
Yo: si (mintiendo), pero no quiero

El caso es que el sufrido comercial-teleoperador me hizo darle explicaciones de qué tenía en casa, porqué no quería cambiarme al adsl de telefónica y así un buen rato…

Yo: ¿Ya estoy dado de baja?
El: Si, se lo registramos y bla, bla, bla…. (otro rato intentando entrarte como a rubia con cubata en pub de mala muerte)
Yo: Muchas gracias. CLIC! (eso es el teléfono mientras yo lo colgaba después de media hora perdida)

¡¡¡Juro por mis niños que como me llegue en la próxima factura este concepto la voy a liar parda!!! ¿alguna recomendación para irme preparando?

Movistar… Esos ladrones.

Telefonica - ladrones

Como ya os he indicado recientemente, he adquirido un iPhone con el programa de puntos de movistar, o eso creía yo, al menos.

El caso es que el martes recibí el cobro de la factura de telefónica, yo calculaba una diferencia de 10 euros, ya que pasaba de tener un plan de datos de 15 Euros al plan iphone plus que costaba 25. Sin embargo mi sorpresa fue mayúscula al ver que me habían cobrado 230 Euros de más…

Preocupado, obviamente, por ver qué había pasado, me descargué las facturas desde la web de movistar (utilizando windows, que ya sabemos que la cutre-web de la empresa de móviles más grande del país no funciona con otra cosa que no sea explorer en windows), esperando encontrar un cargo por alguna llamada a la luna o cientos de miles de sms premium, pero no, lo que encontré era más espeluznante.

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1,2,3 no escarmentamos otra vez

1,2,3 el timo inglés

No se si recordais una entrada mia anterior, titulada 1,2,3 el timo inglés, el caso es que eso fue hace un año y ahora, otra vez, nos acercamos inexorablemente al dia de internet (17 de mayo) con lo que, de nuevo, el corte inglés saca su artillería pesada y quiere demostrar que ellos también están en internet.

Esta vez, pensando más en redes sociales (o alguien les dijo que existían) se han decidido a publicar en twitter y en facebook algunas cosillas de su promoción para que parezca que ECI es una empresa que sabe moverse en esto de internet y puede relacionarse con los internautas de igual a igual.

Ciertamente, no se quien lo ha organizado ni cuales han sido las intenciones (más allá de figurar en red.es como un colaborador del día de internet), pero el resultado es, cuando menos, discutible. Veamos las razones.
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La insoportable levedad del trabajador

Hay veces en las que me olvido de que soy un empresario y me dedico a trabajar, como cualquiera en cualquier empresa, soportando los caprichos de los clientes y olvidándome de todo lo demás. En el fondo puse la empresa para poder evitar las arbitrariedades de un jefe que, generalmente, no estaba capacitado para dirigir equipos de trabajo más que para cualquier otra cosa, cosa que igualmente podría hacer yo.

Sin embargo, no es lo mismo ser jefe que ser empresario. He tenido que hacer las entrevistas de trabajo a todos mis empleados y, generalmente, he acertado al contratarlos. La mayoría son excelentes profesionales y muy entusiastas en su trabajo. Tengo que reconocer que no les pago demasiado, pero las condiciones que les ofrezco nada tienen que ver con lo que se vive en una gran consultora o una carnicera al por mayor… En fin, que considero que la empresa es el conjunto de gente que está comprometida con ella y ese es nuestro único capital real (porque del otro ya no nos queda nada, todo hay que decirlo).

Hay momentos, como empresario, que desearía no tener que pasar. A parte del momento en que saco la calculadora para ver si hay dinero en la cuenta para pagar las nóminas y los impuestos, es algo terriblemente complicado para mi tener que despedir a alguien. Solo lo he hecho cuando la supervivencia misma de la empresa dependía de ello y he intentado evitarlo a toda costa en cualquier otra circunstancia… Aunque alguna vez he deseado no tener tantos escrúpulos.

Toda esta introducción viene, sirvame de descargo, provocada por una reclamación que he recibido por un ex trabajador de mi empresa que se empeña en cobrar atrasos de convenio (se acaba de firmar un nuevo convenio tic que sustituye al de 2006) año y medio después de que abandonase la empresa. No voy a entrar en el tema de si es legal o no, o de si finalmente tendremos que pagárselos, pero si os contaré una de las historias amargas de mi vida como empresario.
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No me salen las cuentas

No se si ya lo he dicho antes… Pero soy un empresario.

Quizá los señores 2.0 prefieran que les llamen emprendedores o cosas más finas para quedar bien en la blogo-cosa, sea esto lo que sea. El caso es que mi motivación principal para dejar una gran multinacional y lanzarme a montar una empresa era tener el control sobre lo que hacía y porque lo hacía.

Llevo más de 4 años de empresario, inicialmente yo con otros socios (uno de los cuales tuve que invitar amablemente a que dejase de serlo, ya que tocarse las narices a dos manos no suele ser el trabajo encomendado a los emprendedores… ) y, poco a poco, contratando más gente que compartiese las ventajas de estar en una empresa como la mía (ya os diré cuales un día de estos).

He tenido muy claro, desde el principio, que mi empresa solo tenía una máxima. La empresa somos los que trabajamos en ella. No es que tenga muchas actividades motivadoras (somos informáticos, la sinergia nos la pela…) sino que cualquier decisión que he tenido que tomar lo he hecho pensando en el global de las personas que somos la empresa y no en el empresario en el que me convertí por arte de notario.

Hemos pasado por cosas buenas y por cosas malas. Hasta ahora no nos faltaba ni trabajo ni dinero para mantenernos, no tuvimos que pedir prestado ni nos preocupamos demasiado por los morosos que, tarde o temprano, terminaban pagando. Sin embargo esto ha cambiado drásticamente desde el verano hasta ahora.

¿Que es lo que ha cambiado?
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